Tecnología

Las empresas tecnológicas se alían con las de automoción para el coche inteligente

Apple se incorpora a la lista de acuerdos tras pactar con Volkswagen para desarrollar vehículos de ultima generación sin conductor

El CEO de Apple, Tim Cook, en California el pasado noviembre.
El CEO de Apple, Tim Cook, en California el pasado noviembre. 

Apple no quiere quedarse atrás en la carrera por el coche autónomo. Y para mantener el pulso de los competidores ha buscado aliados. El gigante tecnológico ha cerrado un acuerdo con Volkswagen para producir conjuntamente vehículos sin conductor, según ha adelantado este miércoles el New York Times Apple se suma así a la lista de grandes compañías que han llevado a cabo convenios con marcas de la industria automovilística para desarrollar el coche del futuro. Google, Amazon, Microsoft y Baidu, el principal buscador en Internet chino, son algunas de las que ya habían anticipado a Apple. Las alianzas entre empresas tecnológicas y automovilísticas representan una línea estratégica para el avance del sector.

 

El gigante tecnológico californiano ha tenido que modificar sobre la marcha distintas veces sus planes de desarrollo de vehículos autónomos, según el diario estadounidense. En los últimos cuatro años, Apple llegó cerca de concretar colaboraciones con marcas de coches como BMW y Mercedes Benz, pero finalmente ninguno de estos acuerdos salió adelante. Ahora, el pacto con Volkswagen permitirá a la tecnológica avanzar con su proyecto, aunque tendrá que hacer frente a una fuerte competencia.

Una de las primeras grandes tecnológicas en cerrar acuerdos con empresas automovilísticas fue Google. En 2012, la multinacional empezó a hacer pruebas de conducción autónoma con algunos vehículos Toyota y Lexus y en mayo de 2016 firmó un gran pacto de colaboración con FIAT Chrysler. La marca italo-estadounidense puso a disposición de Waymo, sector de Google que desarrolla la tecnología para los coches autónomos, 100 vehículos Pacific Chrysler. En los dos años siguientes las dos empresas ampliaron la colaboración conjunta.

Los otros gigantes del sector no se quedaron mirando. Uber y Tesla, por ejemplo, cumplieron pasos importantes en la misma dirección. La primera realizó en 2016 una inversión millonaria conjunta con Volvo y, poco más de un año después, la marca sueca vendió a la empresa de transporte 24.000 coches para hacer pruebas. Y mientras Tesla iba desarrollando su propio modelo, General Motors invirtió 500 millones de dolares en Lyft, el principal rival de Uber en Estados Unidos.

También Microsoft ha explorado la posibilidad de aliarse con empresas de coches para realizar coches de última generación. En septiembre de 2016, la compañía anunció el comienzo de una colaboración plurianual con la alianza franco-japonesa Renault-Nissan. El acuerdo preveía experimentar tecnologías para aumentar la conectividad de los vehículos. A principios de 2017, se sumaron a la carrera otras dos importantes compañías, Ford y Amazon, que empezaron a trabajar juntas para instalar Alexa, el servicio de voz de la compañía de comercio electrónico, en coches de la marca estadounidense. Otro acuerdo de colaboración para producir vehículos autónomos firmado en 2017 fue el que cerraron Intel, Mobileye y BMW, ya aliadas desde 2016, con FIAT Chrysler.

El potencial de los coches autónomos despierta cada vez más el interés de las grandes compañías también en Asia. Baidu, el principal buscador de Internet en China, ha puesto en marcha desde el año pasado el modelo de coche sin conductor Apollo y ya ha anunciado que colabora con Blackberry para desarrollar la tecnología de conducción autónoma. También Alibaba, el Amazon chino, ha empezado este año su propio plan.

El acuerdo entre Apple y Volkswagen evidencia como la formación de alianzas entre compañías tecnológicas e industria del automóvil es una de las principales estrategias para el avance de la producción de vehículos sin conductor. Volkswagen, junto a Hyundai, ha empezado también a trabajar con Aurora, start-up compuesta por exdirectivos de Uber, Tesla y Google. Otra prueba que confirma esa tendencia es un anuncio conjunto de enero de este año de Nissan, Renault y Mitsubishi. Las tres marcas han puesto en marcha un plan de inversión hasta 2022 de 1.000 millones de dólares que prevé también la búsqueda de colaboración con start-up y tecnológicas para realizar coches de nueva generación.