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La equilibradora, un mercado segmentado

Dos clases de equilibradoras se comercializan hoy en día, una para una utilización intensiva en casa de los especialistas, la otra, clásica, para los profesionales para los que el neumático ocupa un lugar importante en la cifra de negocio del taller.

Como ocurre con otros equipamientos de garaje, la equilibradora conoce una batalla de precios muy importante desde hace tiempo.
Esto genera evidentemente una bajada de las tarifas así como la aparición de máquinas venidas de Asia. « Hay que parar la espiral deflacionista de las equilibradoras ya que esto abre la puerta a los productos asiáticos » remarca Olivier Grapeloup, Director de operaciones de Snap-on Francia, uno de los principales proveedores del sector.
El mercado de la equilibradora es relativamente estable y representa aproximadamente de 3000 a 3500 unidades vendidas cada año en las diferentes redes. Se puede decir que del 15 al 20 % de estos útiles son más bien de alto de gama y reservados a los neumatiqueros o a los talleres cuya utilización puede ser intensiva y que buscan una productividad máxima. El resto, el 80 % del mercado, corresponde a las equilibradoras standard, y a este nivel es donde se lucha una batalla en los precios. « El equilibrado ha progresado mucho en estos años, subraya Olivier Grapeloup. Un equilibrado duraba antes de media unos 10 minutos, el tiempo se ha reducido a la mitad ». Y añade: « Todo se hace para ganar en productividad y también evitar lo más posible la fatiga del productivo a través de una ergonomía óptima. »
Recordamos también que los neumáticos de los vehículos que salen de las fábricas desde algunos años poseen diámetros diferentes que no se encontraban antes. Muchas ruedas, por ejemplo, presentan diámetros que van de 16 pulgadas a 21 pulgadas, contra una media de 15 pulgadas anteriormente. Las antiguas máquinas para montar y equilibrar no admiten estas nuevas dimensiones. El sector del equilibrado es un mercado maduro pero que tiende a renovarse desde hace algunos años. Se observa que un profesional conserva una equilibradora de media unos diez años. Un MRA posee al menos una máquina en su taller, mientras que un centro-auto puede poseer dos máquinas. Incluso si el mercado se ha renovado mucho en razón especialmente del incremento del diámetro de las ruedas, es todavía insuficiente para asegurar una subida de los volúmenes.

Máquinas que permiten un ganancia de tiempo

Además de la precisión, las nuevas máquinas permiten hoy una ganancia de tiempo. El neumatiquero buscará más bien una equilibradora robusta en función de los volúmenes a tratar, mientras que un MRA se orientará hacia una equilibradora más universal. Este tipo de equilibradora está equipada con la toma de las tres dimensiones automáticas. No es ya el usuario el que introduce los datos manualmente, lo que representa un ganancia de tiempo. Para los profesionales, el bloqueo de la rueda puede ser manual o automático a través de una fijación eléctrica, por ejemplo.
Hoy en día, las máquinas son más ergonómicas para reforzar la productividad. El ángulo ergonómico del brazo facilita el trabajo del productivo, lo cual es una ganancia de productividad. A observar que los centros-auto tienen tendencia a comprar máquinas de media gama para darles una utilización intensiva, por regla general. Al profesional que no es especialista del equilibrado, este utillaje le permite realizar una medición fiable. Se remarca también que las geometrías de los trenes han evolucionado considerablemente, pero esta evolución debe obligatoriamente acompañarse de un equilibrado lo más fino posible. En términos de recomendaciones de criterios de compra, el profesional debe escoger una equilibradora en función de la frecuencia de utilización en su taller. Incluso si es costosa, la selección automática es un ventaja real en términos de productividad.

Prestación rentable para el taller

Facturando de media 15 euros, el equilibrado de las ruedas es un servicio bastante rentable para un taller. Entre los primeros criterios de selección de una buena equilibradora, el precio es el primero para los mecánicos y también las capacidades multidimensionales de una equilibradora y por supuesto la rapidez de medición. También la precisión y la facilidad de medición con los programas adaptados a los nuevos neumáticos se tienen en cuenta durante la compra. Es preferible seleccionar un diámetro de llanta con la mayor amplitud posible.
Entre máquinas de alta calidad, la diferencia a la hora de escoger vendrá dada por la ergonomía y el modo de indicación, sin olvidar el precio y los servicios asociados a la postventa.

Necesidad de un buen equilibrado

Los cuerpos elásticos como los neumáticos no pueden ser fabricados con una forma perfectamente circular, con un equilibrio perfecto. Por ello hay que asegurar el equilibrio del neumático después de su instalación. Un mal equilibrado provoca vibraciones a ciertas velocidades y puede conducir a un desgaste prematuro e irregular del neumático así como a un envejecimiento de las suspensiones del automóvil. Los neumáticos nuevos deben ser equilibrados en el momento del montaje, y después de cada reparación. El equilibrado debe ser verificado a la menor vibración. El “ shimmy ”, caracterizado por oscilaciones y vibraciones del volante de un automóvil, está unido al mal equilibrado de las ruedas delanteras. Para paliar este problema, conviene añadir dos contrapesos en la periferia de la llanta de la rueda, uno en el interior y otro en el exterior. Se realiza un equilibrado estático y dinámico de la rueda. El equilibrado estático tiene por objetivo devolver el centro de gravedad de la rueda al eje de rotación; el equilibrado dinámico elimina los efectos del par provocados por las fuerzas centrífugas. De manera general, la equilibradora es un útil de alta precisión que permite resolver un cierto número de vibraciones nefastas para la seguridad. La rueda debe por ello ser equilibrada de dos maneras, con relación a las fuerzas centrífugas (desequilibrio de peso) que dan lugar a oscilaciones y a pares centrífugos que provocan el desbordamiento lateral.
Para comprender lo que es el equilibrado de un neumático, hay que comenzar por explicar lo que es un mal equilibrado. Cuando un neumático está montado sobre una rueda, estos dos elementos ligeramente diferentes están ensamblados. Es casi imposible tener una distribución precisa y uniforme del peso sobre este conjunto. En general, las ruedas presentan dos fallos de equilibrado: un mal equilibrado estático y un mal equilibrado dinámico. El mal equilibrado estático interviene cuando el peso no está bien repartido en la cincunferencia del neumático y no gira “redondo ”. El mal equilibrado dinámico tiene lugar cuando el peso no está bien repartido lateralmente sobre el conjunto neumático/rueda. Este mal equilibrado puede provocar una inestabilidad lateral o vibraciones. La mayor parte de las ruedas tienen a la vez un mal equilibrado estático y un mal equilibrado dinámico y deben por ello ser reequilibradas.