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Puente elevador de 2 columnas, el más asequible

Imposible imaginar un taller sin puente elevador o un sistema de levantamiento que permita una intervención con perfecta seguridad debajo del vehículo. El puente de 2 columnas es incontestablemente el equipo más extendido y el preferido de los profesionales.


Los equipamientos que proponen hoy las empresas especializadas en elevación son numerosos y permiten a los profesionales de la reparación del automóvil escoger el material mejor adaptado a su actividad. En esta elección intervienen la utilización, la situación, la evolución posible de la actividad del garaje y también el coste de este material, incluso sabiendo que su duración es importante y su amortización está calculada.

Un selección sin riesgo
Pocos equipamientos de taller son utilizados tan frecuentemente como los puentes elevadores. Permiten poner el vehículo a una altura ergonómica para facilitar el acceso y hacer más fáciles las reparaciones. Entre los diferentes tipos de material existentes, el puente de 2 columnas parece una elección evidente. Evidente primero por su bajo coste frente al servicio prestado y también por su flexibilidad de utilización y su modo de levantamiento. En efecto, utilizando los brazos con tomas debajo de la carrocería, el puente de 2 columnas ofrece la ventaja de liberar completamente las suspensiones y da acceso, sin reservas, al conjunto de la mecánica. Esto es una auténtica ventaja cuando se conoce el contenido de las intervenciones más frecuentes de un taller de reparación del automóvil. Cambios de aceite, frenos, suspensiones y escape son las reparaciones que exigen de poder operar con ruedas colgando, y esta es justamente la ventaja del puente de 2 columnas.

Una implantación que no es siempre simple
Como para todo equipo fijado al suelo, la elección de la situación de un puente elevador reviste carácter definitivo. Por esta razón y teniendo en cuenta las exigencias de algunos modelos del mercado en cuestión de ingeniería, el puente deberá estar posicionado sobre una superficie sólida. No es raro que haya fabricantes que exijan una losa de hormigón armado de 20 cm de espesor y una resistencia a la compresión de 250 kg/cm2 para anclar su material. Tener que levantar un vehículo que puede sobrepasar 2 toneladas, apoyando sobre una superficie de pocos centímetros cuadrados, nos hace comprender esta exigencia.
Pero para que esta exigencia no sea un freno para la compra, algunos fabricantes usan artificios como placas anchas separadoras para repartir la presión en el suelo. Para responder totalmente a esta problemática, uno de los fabricantes líderes del mercado va a comercializar un puente de 2 columnas con chasis autoportante que podría contentarse con una losa de 10 centímetros de espesor.

En plena evolución
El mercado del puente de 2 columnas está en plena mutacion desde hace años. Las exigencias de la profesión han evolucionado debido a las evoluciones del parque automóvil y de sus características. La primera y más flagrante es el incremento regular del tamaño y del peso de los vehículos. Esto obliga a los fabricantes a aumentar las prestaciones de sus productos. La segunda es, para una categoría de vehículos deportivos y potentes, una seria tendencia a la disminución de las alturas de estructura del suelo que obligan a tener puentes con brazos de levantamiento rebajados. En la evolución del material de levantamiento para pequeños talleres, es importante indicar que se debe hacer frente al desarrollo de las intervenciones sobre furgonetas. Desde siempre reparadas en los talleres de camiones, estos vehículos largos y pesados, tienen una repartición de masas lejos de ser simétrica, excepto si están cargados. El posicionado de los brazos y su resistencia han debido de ser adaptados a estas configuraciones específicas.

Dos familias con diferencias
En la categoría de los puentes elevadores de 2 columnas existen hoy dos familias distintas: los electromecánicos y los electrohidráulicos.
La primera tecnología es simplísima y utiliza el tradicional sistema de tornillo-tuerca accionado por un motor eléctrico. Hoy todavía es el más extendido en nuestro territorio y representa una venta de cada dos puentes de 2 columnas. La segunda es más reciente y es una solución de futuro con sus cilindros y su presión hidráulica. A pesar de su desarrollo, el precio de la tecnología electrohidráulica es superior, y es excelente por su ausencia de mantenimiento, un argumento muy fuerte para un material tan utilizado en reparación.

Variantes para todos los gustos
Los puentes electromecánicos son hoy los modelos que disponen de la mayor variedad en términos de versiones. Con la base del clásico sistema tornillo - tuerca se fabrican principalmente modelos mono o bimotor. Esta diferencia permite al fabricante, en el segundo caso, obviar la carcasa que contiene la imprescindible unión mecánica entre las columnas. Además de la ventaja de la ausencia del mantenimiento que exigiría la transmisión, se aprovecha para dejar libre el paso del suelo. Un detalle particularmente apreciado por el mecánico que nota un obstáculo menos cuando se mueve alrededor del vehículo.
Recordamos que tanto en le caso mecánico como en el hidráulico, una unión física entre las columnas es imprescindible para asegurar una perfecta sincronización al levantar y bajar la carga.
Con raras excepciones, los protagonistas mayores de este mercado disponen en su catálogo de una oferta que cubre todas las tecnologías y variantes posibles aplicadas a los puentes elevadores de 2 columnas. En función de su presupuesto, de sus necesidades pero también de sus apetencias, el profesional podrá hacer su elección.

La unión mecánica por cadena es la solución tradicional de los puentes elevadores monomotor. Se ha mejorado gracias a una mejor calidad de cadena y a su guía.
 
Con solamente 2 columnas, la calidad de la guía de los carros es esencial para la fiabilidad en el tiempo del puente elevador.
 
Los modelos más sofisticados disponen de un panel de mando electrónico.
 
Los brazos telescópicos de un puente de 2 columnas permiten apoyar bajo la carrocería con una gran precisión. Es la clave para una buena estabilidad de la carga y un acceso fácil a la mecánica.
 
Conforme a la norma EN 1493 (reversibilidad de la carga), la carga más pesada puede ser colocada sobre los brazos cortos o sobre los brazos largos del puente elevador. Sólo los elevadores que respeten esta norma son dignos de interés.
 
Incluso embarcando dispositivos sofisticados de lubricación automática y de control de desgaste, la tecnología mecánica de tornillo - tuerca no puede rimalizar con la hidráulica. Algunos fabricantes incluso se aventuran con materiales como el nylon en sustitución de las tradicionales tuercas de bronce.
 
Sea de mando electrohidráulico o electromecánico, el puente elevador de 2 columnas posee una unión física entre las columnas. Aquí el fabricante ha escogido hacerlo en el suelo a través de un encofrado.
 
Varios fabricantes proponen en opción el montaje de tampones sobre pantógrafo. Una alternativa al tampón montado sobre sistema de tornillo.
 
Los brazos se perfilan para permitir acceder a las taloneras de los vehículos más bajos.
 
Marginal en nuestro mercado, este puente elevador monomotor dispone de una unión mecánica entre las columnas por ejes y cardanes. Una bella fabricación que, gracias a una lubricación por baño de aceite, prescinde del mantenimiento.
 

La hidráulica o la mecánica
 
Utilizada desde siempre en los puentes de 2 columnas, la tecnología mecánica de tornillo - tuerca debe hoy competir con la hidráulica. Aunque presentando características y prestaciones similares, las dos tecnologías se diferencian muy netamente en lo que corresponde al mantenimiento. En efecto, los sistemas de tornillo necesitan una atención más importante que los sistemas hidráulicos. El mecanismo de tornillo - tuerca obliga a una lubricación permanente que, cuando ess deficiente, puede traducirse rápidamente en una avería fuerte. Cuando está bien concebida y fabricada, la tecnología hidráulica se revela de una fiabilidad inigualable.